jueves, 5 de enero de 2012

Fantine

Hace unas semanas comencé a leer Los Miserables de Victor Hugo, es un clásico de literatura universal y del romanticismo todo, es mi lectura de verano (que con sus 1172 páginas creo que llego al invierno...) publicada en 1862. Yo sabía a lo que me enfrentaba, había leído la "sinópsis", muy general, que ni recuerdo, además, el título "los miserables" ya dice mucho y reafirma de entrada su estilo romántico, sabiendo de antemano que el romanticismo no tiene carácter alegre, y definitivamente un muy triste final, los personajes sufren y las situaciones son complicadas, aunque claro, todo está cargado de idealismos. La mujer es un ángel o un demonio y el protagonista sufre y no oculta sus sentimientos porque no puede y todo le es adverso. Eso es lo que tenemos en esta preciosa novela.
Yo quise leerla a raíz de que vi en Internet algo respecto de un musical que tenía ese nombre, y ya había escuchado el nombre y sabía que pertenecía a un libro; luego entré a la página de la obra musical Les Mis (página oficial) y vi las imágenes, escuché algunas canciones y me encantó y pensé, "quiero ver ese musical pero voy a tener que esperar que venga al teatro de mi ciudad y no se cuando ocurrirá eso, por lo pronto ¡a leer el libro cuando tenga tiempo!". Aclaro, esto es tener muchas esperanzas de que un musical como este venga a mi ciudad, más que no sea la misma compañía pero con algo respetable, yo me conformo.

(acercarse para distinguir la imagen...)




Ahora bien, yo estoy en la segunda parte Coseta (Cosette), lo que lleva a que ya leí la primera, Fantina (Fantine). La historia de Fantina es muy, pero muy triste, aunque narrada de manera magistral por el puño de Hugo. De ser una joven que lo tiene todo o puede tenerlo, es bella, fresca, joven y vive en París, pasa a ser marginada, con una niña a cuestas a la que ama y debe abandonar con gente que la estafa y maltrata a la niña, pues es madre soltera. Pierde su trabajo y todo su mundo se desmorona poco a poco, hasta caer en lo más bajo de la sociedad, es una miserable.
Cuando Hugo se propone escribir esta obra es para denunciar esta marginación social sobre el género humano, los pobres y miserables también son personas; y en el siglo XIX, que es cuando él escribe, en Francia se daba una situación terrible, no hay oportunidades para que los desdichados puedan salir de su situación. Un preso que sale de galeras recibe un pasaporte amarillo, señal de su estado de ex-presidiario y es tratado como prófugo por la sociedad, no le dan asilo, los niños le tiran piedras, nadie lo quiere cerca ¿Qué será de ese pobre ser humano que no recibe un mínimo gesto de compasión? Más aun si ha estado preso diecinueve años, teniendo como delito primero el robo de un pan porque no tenía qué darle de comer a su familia (la condena se extendió por reiterados intentos de escape). Esto se plantea en esta novela pero, también hay una luz de cambio, posee personajes excelentemente creados que proclaman la beatitud y la esperanza, la compasión, la humildad y el dar todo a los que menos tienen, Monseñor Bienvenido es el mejor ejemplo, y claro, Jean Valjean.

Volviendo a la historia de Fantina, ella, finalmente recibe ayuda cuando cree que ha pisado el último escalón y está a punto de ir a la cárcel.
"¿Qué viene a ser toda esta historia de Fantina?
Es la sociedad que compra una esclava.
¿A quién? A la miseria.
Al hambre, al frío, al aislamiento, al abandono, a la miseria. Es un trato doloroso. Un alma por un pedazo de pan. La miseria ofrece, la sociedad acepta". Victor Hugo, Los Miserables.

Pero su historia, la cantidad de páginas que yo leí, están resumidas en una canción muy simple a la vez que intensa que pertenece al musical: Soñé un sueño (I dreamed a dream),


La interpretación de Elena Roger, cantante y actriz argentina, que representó a Fantine cuando la obra se llevó a cabo en el país por el año 2000, la letra completa de Claude-michel Schönberg y Alain Boublil (el compositor y el libretista que dieron vida por primera vez en 1980 en París, a este musical):

Hubo una vez, hombres de fe, de palabras suaves, de voz vibrante…
Hubo una vez en que el amor, era una canción, la vida era excitante…
Hubo una vez… pero todo cambió…
Soñé un sueño tiempo atrás, cuando la vida era distinta.
Soñé un amor que iba a durar, soñé que Dios me ayudaría…
Joven y fuerte era yo, la vida aún no conocía.
Tenía el mundo a mis pies, mis sueños siempre alcanzaría.
Tigres en la noche hay, y te engaña su apariencia,
y transforman al pasar, el orgullo en vergüenza.
Durmió un verano junto a mí, llenó mis días de esperanza,
se apoderó de mi niñez, pero en otoño él se fue…
Y sueño aún que volverá, y que por fin podré ser libre;
y aunque no deje de soñar, sé que este sueño es imposible.
Soñé un sueño de vivir, de una manera diferente…
Pero mi sueño terminó…
¡En este infierno, se murió!


Ahora a seguir con la lectura, ¡A por Waterloo (algún día finalizaré...)! :-)


Fotos fuente: web, Lesmis.com.

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